Dos amigos, unidos por su amor al Señor, comparten el deseo de compartir ese amor con los demás y con el mundo. Los impulsa un anhelo constante de hacer más juntos, divertirse y vivir con el Señor como centro de todo.
De este profundo vínculo de amistad, de fe y de una pasión compartida por esforzarse siempre por más, nace Confia, un reflejo de su amistad, de su fe y de su alegría por hacer más juntos.